IIGE despliega apoyo técnico tras trágico deslizamiento en Cantzama
El deslizamiento en Cantzama dejó víctimas, daños materiales y bloques de roca inestables que ahora son evaluados por especialistas.
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El deslizamiento en Cantzama activó una intervención técnica del Instituto de Investigación Geológico y Energético (IIGE) en la parroquia Guadalupe, cantón Zamora. Especialistas de la entidad trabajan en la caracterización e identificación de movimientos en masa, para entregar información geológica útil para las decisiones de emergencia y la protección de la población afectada.
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El evento ocurrió durante la madrugada del 4 de julio de 2026, después de varios días de precipitaciones intensas. El movimiento causó pérdidas humanas y daños materiales. De acuerdo con el IIGE, la humedad acumulada sobresaturó el suelo y debilitó las rocas, lo que favoreció el deslizamiento y el posterior flujo de detritos (Instituto de Investigación Geológico y Energético [IIGE], 2026).
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Deslizamiento en Cantzama mantiene bloques inestables
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Durante una inspección aérea coordinada con las Fuerzas Armadas, los técnicos verificaron que en la zona de desprendimiento “permanecen bloques remanentes e inestables de rocas” (IIGE, 2026). Esa condición mantiene amenazas secundarias y exige controles. La evaluación permitió generar insumos cartográficos para delimitar áreas críticas, orientar operaciones y respaldar medidas preventivas.
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La asistencia técnica se ejecuta junto con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR) y los cuerpos de bomberos. El informe provincial de la SNGR del 5 de julio señaló que Guadalupe concentraba el mayor impacto poblacional y que el COE Provincial, el COE Cantonal de Zamora y el COE Parroquial permanecían activos. El documento advirtió que las cifras seguían en evaluación (Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos [SNGR], 2026).
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La coordinación interinstitucional también facilita apoyo logístico, búsqueda, rescate y vigilancia de la ladera. Para las autoridades, la prioridad es convertir la información geológica en decisiones operativas: establecer zonas seguras, restringir accesos, planificar evacuaciones y monitorear posibles reactivaciones. El deslizamiento en Cantzama evidencia la necesidad de fortalecer sistemas de alerta, estudios de susceptibilidad y preparación comunitaria frente a lluvias extremas.
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Cartografía técnica orientará la reducción de riesgos en Cantzama
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Los mapas elaborados por el IIGE serán claves para definir próximos pasos y reducir la exposición de las familias, mientras continúan las evaluaciones en territorio. La emergencia deja un reto: mantener el seguimiento técnico de los bloques inestables y articular obras de mitigación con la recuperación del centro poblado. La respuesta al deslizamiento en Cantzama deberá combinar ciencia, gestión de riesgos y comunicación permanente con la comunidad.
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Fuentes:
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