Catastro minero cerrado: inversión y futuro del Ecuador en riesgo
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Catastro cerrado: Ecuador deja escapar millones en inversión minera

La reapertura prometida para 2025 no llegó a la minería metálica. El sector alerta sobre pérdida de competitividad, menor exploración y avance de operaciones ilegales.

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El catastro minero cerrado mantiene bloqueado el acceso a nuevas concesiones de minería metálica en Ecuador. La situación persiste más de un año después de que el Gobierno anunciara una reapertura gradual entre julio y diciembre de 2025, proceso que comenzó únicamente con la pequeña minería no metálica y todavía no presenta un calendario público para las siguientes etapas.

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Catastro minero cerrado limita la exploración

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Esta herramienta identifica áreas concesionadas, disponibles o sujetas a restricciones. Sin su habilitación, las compañías no pueden solicitar nuevos territorios para realizar exploración inicial y determinar la existencia de posibles yacimientos.

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Actualmente, apenas el 6,9 % del territorio ecuatoriano está concesionado. De esa superficie, menos del 10 % alcanza una fase de exploración avanzada, según cifras difundidas por la Cámara de Minería del Ecuador.

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La reapertura comenzó en junio de 2025 para pequeña minería no metálica. Entre julio y noviembre se presentaron más de 300 solicitudes. Sin embargo, no existe información pública actualizada sobre su aprobación o rechazo.

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La autoridad reconoció que el proceso resultó “más complicado de lo que se esperaba”, debido a concesiones traslapadas, datos desactualizados y la necesidad de revisar más de 8.000 derechos existentes (Pacheco Pazmiño, 2026).

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Menor inversión y mayores riesgos

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El catastro minero cerrado también transmite incertidumbre a los inversionistas. Sin nuevas áreas disponibles, el capital permanece concentrado en proyectos antiguos, mientras disminuye la cartera de iniciativas capaces de convertirse en minas durante la próxima década.

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El sector advierte además que los territorios sin presencia formal pueden ser ocupados por minería ilegal. Estas operaciones avanzan sin criterios técnicos, controles ambientales o garantías laborales, generando riesgos para comunidades, ecosistemas y seguridad pública.

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La inversión extranjera directa en minas y canteras alcanzó su punto máximo en 2018, durante el desarrollo de Mirador y Fruta del Norte. En 2025 registró su nivel más bajo desde aquel auge, en un contexto marcado por cambios regulatorios, costos operativos y cuestionamientos sobre seguridad jurídica.

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Exportaciones crecen pese al bloqueo

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La incertidumbre contrasta con el desempeño comercial. Entre enero y mayo de 2026, las exportaciones mineras alcanzaron USD 2.221 millones, un crecimiento del 47 % frente al mismo periodo de 2025. La minería permanece como el tercer rubro exportador del país, detrás del camarón y el petróleo.

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Una decisión pendiente

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Mantener el catastro minero cerrado podría reducir la llegada de capital, agotar la cartera de proyectos y debilitar la capacidad estatal para ordenar el territorio. Una reapertura transparente, digitalizada y acompañada de controles ambientales permitiría recuperar confianza sin disminuir las exigencias técnicas.

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El desafío del Gobierno será anunciar fechas verificables, resolver las superposiciones y garantizar que las nuevas concesiones atraigan empresas con capacidad financiera, experiencia técnica y compromisos de minería responsable.

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Fuentes: 

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