Minería renovable en Chile enfrenta un desafío energético decisivo
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Energía limpia 24/7: el gran desafío de la minería chilena

La industria minera lidera la adopción de energías limpias en Chile. Sin embargo, alcanzar una operación completamente renovable exigirá almacenamiento, nuevas redes y tecnologías capaces de reemplazar combustibles fósiles.

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La minería renovable en Chile avanza a un ritmo acelerado gracias al aprovechamiento de la energía solar y eólica, especialmente en las regiones del norte. Sin embargo, alcanzar un suministro limpio durante las 24 horas del día plantea un desafío mayor: garantizar electricidad continua mientras se electrifican procesos que todavía dependen del diésel.

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Minería renovable en Chile: la electricidad toma la delantera

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La minería chilena se ha convertido en uno de los principales impulsores de la transición energética del país. Su elevada demanda eléctrica, la cercanía de grandes operaciones a zonas con alto potencial solar y eólico y los compromisos corporativos de descarbonización han favorecido contratos de suministro renovable de largo plazo.

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Cochilco informó que en 2024 el 78% del consumo eléctrico de la minería del cobre provino de fuentes renovables, frente al 74% registrado en 2023. El estudio consideró 49 operaciones que representaron el 98% de la producción nacional de cobre fino de ese año (Comisión Chilena del Cobre [Cochilco], 2025).

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El desafío, sin embargo, supera el origen de la electricidad. Durante 2024, la minería del cobre consumió 102.307 terajoules de energía eléctrica y 97.145 TJ en combustibles. Esto evidencia que una parte relevante de la demanda todavía depende de fuentes fósiles, principalmente en equipos móviles y procesos donde la electrificación es técnicamente más compleja.

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Energía continua: almacenamiento y transmisión son claves

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La minería renovable en Chile necesita energía estable para faenas que funcionan las 24 horas. La disponibilidad de generación solar y eólica no siempre coincide con los horarios de mayor consumo, por lo que las baterías y las redes de transmisión serán determinantes.

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El problema ya tiene cifras concretas. Al 25 de diciembre de 2025, el Coordinador Eléctrico Nacional registraba alrededor de 5.700 GWh de reducciones de generación solar y eólica, mostrando las limitaciones para aprovechar toda la energía disponible en determinados momentos y zonas del sistema.

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Al mismo tiempo, Cochilco proyecta que la demanda eléctrica de la minería del cobre crecerá desde 26,9 TWh en 2024 hasta 32,5 TWh en 2034, un incremento de 20,8%. Entre las causas están la mayor intensidad de los procesos de concentración y el creciente uso de agua de mar.

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El diésel marca la última milla

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El obstáculo más complejo está en sustituir combustibles fósiles utilizados por equipos de gran tonelaje, incluidos los camiones CAEX. Alternativas basadas en baterías, hidrógeno y sistemas híbridos avanzan, pero todavía deben demostrar competitividad, autonomía y capacidad operacional a gran escala.

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La minería renovable en Chile también deberá extender esta transformación hacia la mediana y pequeña minería, donde las restricciones financieras, contractuales y de escala dificultan adoptar tecnologías al mismo ritmo que las grandes compañías.

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Chile apunta al 100% renovable

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La Política Nacional Minera 2050 establece que el 90% de los contratos eléctricos de la gran minería deberá provenir de fuentes renovables en 2030, mientras que la meta para 2050 es alcanzar el 100% en todo el sector. El avance dependerá no solo de sumar generación solar y eólica, sino también de fortalecer la transmisión, el almacenamiento y la electrificación de procesos.

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El reto será garantizar energía limpia de forma continua para faenas que operan las 24 horas. Además, la sustitución del diésel en equipos de gran tonelaje y la incorporación de la mediana y pequeña minería serán claves para completar la transición energética del sector.

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Fuentes:

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