Mujeres en minería inspiran una industria más humana y sostenible
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Mujeres que abren camino: la minería ecuatoriana debate inclusión, liderazgo y sostenibilidad

En Expominas 2026, representantes de WIM Ecuador, Canadá, BHP, Lundin Gold, CMOC-Odin Mining y SolGold analizaron los retos y oportunidades para fortalecer la participación femenina en la industria minera.

Mujeres en minería fue el tema central de una mesa redonda desarrollada el 8 de mayo de 2026, durante la XIX Expo Conference Expominas 2026. El espacio reunió voces nacionales e internacionales para reflexionar sobre equidad, liderazgo, sostenibilidad, desarrollo comunitario y competitividad en una industria que busca consolidarse con mayor responsabilidad social.

La mesa redonda “Mujeres en minería: retos y oportunidades en la industria minera” fue moderada por María José Rodríguez, vicepresidenta de Women in Mining Ecuador (WIM Ecuador). En su intervención inicial, Rodríguez destacó que la minería no debe entenderse únicamente como una actividad productiva, sino como un medio para generar bienestar social, prosperidad y oportunidades en los territorios donde se desarrolla.

Su mensaje marcó el tono del encuentro. La participación femenina, explicó, no puede reducirse a un número o a una meta de paridad. Su valor está en el aporte técnico, social, administrativo, operativo y estratégico que las mujeres entregan en cada etapa de la cadena minera. Desde la gestión comunitaria hasta los cargos directivos, su presencia permite ampliar la mirada de los proyectos y fortalecer su sostenibilidad.

Mujeres en minería y liderazgo internacional

Kristin Van Der Leest, consejera comercial de la Embajada de Canadá en Ecuador, compartió la experiencia canadiense y reconoció que, incluso en países con industrias mineras maduras, persisten brechas importantes. Según explicó, las mujeres representan apenas el 16% de la fuerza laboral minera en Canadá y solo el 13% de los cargos de alta dirección del sector. Estas cifras evidencian que la inclusión sigue siendo un desafío global.

Sin embargo, Van Der Leest también resaltó avances. Mencionó el papel de las mentorías, las asociaciones gremiales y los programas orientados a mujeres indígenas y profesionales jóvenes. Además, vinculó la participación femenina con una agenda de comercio más inclusiva, responsable y transparente. Desde su perspectiva, las empresas que promueven igualdad de género pueden ser más innovadoras, competitivas y sostenibles.

Rodrigo Darquea, representante de BHP, coincidió en que la inclusión no debe asumirse como una acción reputacional. Para él, se trata de desempeño empresarial. Recordó que BHP pasó de una participación femenina global de 17,6% en 2016 a 41,3% en 2025. También explicó que los equipos diversos gestionan mejor los riesgos, toman decisiones más completas y fortalecen la seguridad operacional.

Darquea fue enfático: el talento femenino no llega por casualidad. Se construye con formación, infraestructura adecuada, liderazgo interno, mentorías, condiciones seguras y políticas de permanencia. En ese sentido, señaló que Ecuador tiene una oportunidad especial: desarrollar una minería moderna desde sus primeras etapas, sin repetir modelos excluyentes del pasado.

Inclusión femenina desde el territorio

El panel también abordó la importancia del liderazgo local. Kelly Montaño, coordinadora de Responsabilidad Social y Comunidades en Lundin Gold Ecuador, relató cómo su experiencia en servicio comunitario y gestión pública le permitió comprender que liderar no significa solo dirigir. Liderar, dijo, implica escuchar, generar confianza, construir consensos y actuar con respeto hacia las familias de cada territorio.

Desde su rol en Lundin Gold, Montaño destacó que la inclusión se construye día a día. No basta con declararla. Es necesario trabajar junto a las comunidades, explicar los procesos, abrir espacios de diálogo y permitir que las mujeres participen en emprendimientos, capacitaciones y toma de decisiones. Según su intervención, actualmente más de 360 mujeres forman parte de distintas áreas de Lundin Gold, desde campo hasta posiciones de liderazgo.

Susana Saavedra, relacionadora comunitaria de CMOC-Odin Mining del Ecuador, compartió una mirada profundamente territorial. Como habitante de una comunidad cercana al proyecto Cangrejos, explicó que su trabajo consiste en tender puentes entre la empresa y las comunidades. Su rol incluye acompañar procesos de diálogo, participar en monitoreos ambientales y explicar, en lenguaje claro, las acciones vinculadas al agua, el ambiente y el desarrollo local.

Saavedra resaltó que la confianza se gana con presencia constante. Las comunidades necesitan información, pero también coherencia entre lo que una empresa dice y lo que hace. En ese sentido, destacó iniciativas de inversión social, mejoramiento de escuelas, acceso a internet y capacitación para proveedores locales. Para ella, la minería responsable también debe impulsar educación y nuevas oportunidades para jóvenes y familias.

Mujeres en minería como motor de cambio cultural

Ana Karina Rosero, superintendente de Talento Humano de SolGold Ecuador, analizó la evolución del rol femenino desde una perspectiva laboral e institucional. Señaló que durante años la minería fue vista como un espacio exclusivo para hombres. Hoy, esa percepción cambia con la presencia de mujeres en geología, ambiente, sostenibilidad, operaciones, talento humano, relacionamiento social y liderazgo.

Rosero subrayó que contratar mujeres no es suficiente. La verdadera inclusión exige condiciones de permanencia, equidad interna, desarrollo profesional, seguridad, mentorías y referentes visibles. También destacó la necesidad de acercar la industria minera a colegios y comunidades, para que niñas y jóvenes conozcan las oportunidades reales que existen en el sector.

En el caso del proyecto Cascabel, Rosero afirmó que la nueva etapa representa una oportunidad para convertir la inclusión en acciones concretas. Esto incluye fortalecer programas de formación, revisar estructuras salariales, visibilizar casos de éxito y crear ambientes donde las mujeres puedan crecer sin miedo y con respaldo institucional.

El panel dejó una idea común: la inclusión femenina no es un elemento accesorio. Es parte de la minería sostenible. Cuando las mujeres participan en la toma de decisiones, en la operación, en el diálogo comunitario y en la gestión empresarial, los proyectos ganan legitimidad, sensibilidad social y capacidad de adaptación.

Hacia una minería más inclusiva y competitiva en Ecuador

La conversación en Expominas 2026 dejó una conclusión clara: mujeres en minería no es solo una consigna de equidad, sino una ruta estratégica para construir una industria más segura, moderna, competitiva y cercana a las comunidades.

Ecuador tiene la oportunidad de consolidar una minería responsable desde una visión más inclusiva. Para lograrlo, las empresas deberán fortalecer políticas de contratación, programas de mentoría, formación técnica, equidad salarial, condiciones adecuadas en campo y espacios reales de liderazgo para mujeres en todos los niveles.

El panel también evidenció que la sostenibilidad minera no depende únicamente de tecnología, inversión o producción. Depende, sobre todo, de la capacidad de escuchar al territorio, generar confianza y reconocer el aporte de quienes históricamente han abierto camino en espacios desafiantes.

En ese escenario, el liderazgo femenino se proyecta como un factor clave para el futuro del sector. Su participación aporta sensibilidad social, disciplina operativa, visión comunitaria y nuevas capacidades para enfrentar los retos de una minería ecuatoriana que busca crecer con legitimidad, responsabilidad y propósito.

Fuentes: