Minería en Ecuador: récord exportador, inversión enfrenta barreras
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La minería ecuatoriana crece, pero enfrenta barreras para dar el gran salto

La minería ecuatoriana crece, pero enfrenta barreras para dar el gran salto

Las exportaciones crecen con fuerza y existe interés internacional, pero la seguridad jurídica, el catastro y la previsibilidad regulatoria frenan nuevos proyectos.

La minería en Ecuador vive una paradoja. El país tiene recursos geológicos, proyectos estratégicos y exportaciones en expansión, pero todavía enfrenta dificultades para convertir ese potencial en nuevas minas y capital de largo plazo.

Durante el primer trimestre de 2026, las exportaciones mineras alcanzaron USD 1.381 millones, un crecimiento de 65,3% frente al mismo período de 2025. Con ese resultado, el sector se consolidó como el tercer rubro de exportación nacional.

Minería en Ecuador: potencial geológico frente a competencia global

El buen desempeño exportador responde a una mayor producción industrial, los altos precios internacionales del oro y la operación de Mirador. En 2025, las ventas mineras al exterior ya habían superado los USD 4.100 millones, mostrando el creciente peso económico de esta actividad.

Sin embargo, contar con minerales no garantiza inversión. María Eulalia Silva, directora de la Cámara de Minería del Ecuador, resume la competencia internacional con una frase: “En minería no competimos entre empresas, competimos entre países” (Silva, 2026, como se citó en El Comercio, 2026).

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Ecuador disputa capital para cobre y oro con Chile, Perú, Brasil y Colombia. Esa competencia aumenta mientras la electrificación, las energías renovables y la infraestructura tecnológica elevan la demanda mundial de minerales estratégicos.

Seguridad jurídica condiciona la inversión minera

La minería en Ecuador también enfrenta un desafío de confianza. La Encuesta Anual de Compañías Mineras 2025 ubicó al país en el puesto 58 de 68 jurisdicciones en atractivo para la inversión y en el 59 de 68 en percepción de políticas públicas. La seguridad aparece entre los principales factores que desalientan capital (Primicias, 2026).

Para proyectos que necesitan años de exploración, permisos, construcción y recuperación de capital, cambios regulatorios o contractuales elevan la percepción de riesgo. La previsibilidad se vuelve, por tanto, tan importante como la calidad del yacimiento.

Catastro minero y nuevas concesiones

El catastro continúa siendo otro cuello de botella. En abril de 2026, el Ministerio de Ambiente y Energía ordenó su apertura gradual y progresiva, y ARCOM emitió en mayo una resolución para implementar ese proceso. No obstante, la apertura plena para nuevas concesiones metálicas sigue pendiente y el Gobierno prevé continuarla por etapas.

Un sistema abierto, competitivo y transparente podría facilitar nueva exploración y mejorar el atractivo de la minería en Ecuador ante inversionistas internacionales.

Canadá y nuevas minas abren oportunidades

Otra señal favorable llegó el 24 de julio de 2026, cuando Ecuador y Canadá firmaron su Tratado de Libre Comercio. El acuerdo todavía no está en vigor, pero incorpora disposiciones sobre inversión, ambiente y pueblos indígenas, relevantes para un país como Canadá, con fuerte presencia de capital minero internacional.

Además, ENAMI EP mantiene el control del 100% de Llurimagua después del arbitraje relacionado con Codelco, mientras El Domo proyecta iniciar producción durante 2027.

Ecuador debe convertir potencial minero en inversión

El reto ya no es demostrar que Ecuador posee minerales. El desafío consiste en transformar ese potencial geológico en proyectos responsables, financiables y competitivos que generen inversión, empleo, exportaciones y mayores ingresos para el país.

La apertura efectiva del catastro minero, reglas estables, seguridad jurídica, transparencia en las concesiones y resolución de conflictos serán determinantes para convertir el interés internacional en inversiones concretas y de largo plazo.

Con Mirador y Fruta del Norte todavía como principales operaciones industriales, la incorporación de nuevas minas marcará el próximo salto de la minería ecuatoriana y permitirá aprovechar mejor la creciente demanda mundial de cobre, oro y otros minerales estratégicos.

Fuentes: