Desafíos y soluciones para la sostenibilidad minera
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Educación, la clave de la sostenibilidad minera

Educación, la clave de la sostenibilidad minera

Por Paola Enciso

 

El calentamiento global es inminente, y con este suceso son muchos los desafíos a los que se enfrenta la humanidad, uno de ellos es la transición energética, la cual se ha convertido en objetivo primordial de los diferentes gobiernos del mundo, y como ya hemos visto anteriormente, para lograr la descarbonización de la matriz energética es necesario migrar la producción de energías a otras más amigables con el medio ambiente, en esta transición el verdadero desafío radica en aumentar la producción de minerales críticos como el cobre, litio, cobalto, tierras raras, entre otros, los cuales son insumos indispensables para la generación de estas energías.

 

Con la necesidad de incrementar la producción de minerales críticos, se hace imperativo realizar nuevos descubrimientos de yacimientos minerales que puedan aportar a la descarbonización de la matriz energética, pero esto no es tarea fácil, a pesar de las constantes campañas de exploración geológica y minera, el promedio de descubrimiento de nuevos yacimientos es de cinco al año en el mundo, sin embargo, no necesariamente todos los descubrimientos son depósitos económicamente rentables.

 

Para que un yacimiento pueda ser económicamente rentable, y pueda llegar con éxito a la fase explotación, es necesario la coexistencia de una serie de variables como el tamaño del depósito, la calidad metalúrgica del mismo, la ubicación, los diferentes procesos de licenciamiento para la operación, y finalmente, los acuerdos de colaboración entre comunidades o propietarios de terrenos y las mineras, si alguna de estas variables falla, el yacimiento no podrá ser explotado.

 

Actualmente se extrae mineral de yacimientos “fáciles” de explotar, depósitos que están ubicados en su gran mayoría en zonas o distritos mineros como Chile, Australia, o Canadá, que han sido ampliamente estudiados desde la parte técnica, con facilidades logísticas para el transporte del material y la instalación de plantas de procesamiento, con legislaciones mineras claras y con el entendimiento y la aprobación de las diferentes comunidades que integran las zonas de influencia, pero ¿qué va a pasar cuando esos yacimientos se agoten?, ¿cuándo la necesidad del recurso mineral obligue a las empresas a explotar áreas greenfield? Cuando se necesite invertir más recurso técnico porque la ley del yacimientos no va a ser del 0.5% como sucede actualmente en el teniente por citar un ejemplo y tengamos que explotar yacimientos al 0.05% de ley para cubrir la demanda de cobre que se proyecta en un aumento del 300% en los próximos 10 años, tendremos que implementar nuevos procesos y centrar esfuerzos en hacer cada vez mejor el proceso de minería.

 

Algo que aún no asimilamos correctamente es que la minería es una bien local, es decir pertenece a las comunidades que posean los yacimientos y son ellos quienes tienen gran poder de decisión en el desarrollo de un proyecto minero, pero este bien local representa un beneficio global, pues ya sabemos que la minería esta implícita en nuestra vida cotidiana y que es necesaria para generar insumos en diferentes campos como el energético, tecnológico, salud entre otros; es por esta razón que se debe invertir en el mejoramiento continuo de los procesos mineros, apuntando siempre hacia un consumo responsable, mejorando el mecanismo de recuperación de minerales con el fin obtener más metal con menos energía, disminuyendo el consumo de agua de las operaciones, capacitando al personal que interviene en cada fase minera, en conclusión educando.

 

La minería sostenible es un juego a largo plazo, si bien es cierto que esta actividad siempre va a generar una huella o un impacto, lo importante es empezar a reconocer este impacto y empezar a generar conciencia en las pequeñas acciones que podemos implementar desde la parte técnica, social y ambiental, buscando siempre reducir y compensar los impactos asociados a la minería, y principalmente ser consientes que las decisiones que tomamos hoy serán consecuencias en miles de años, y serán nuestras futuras generaciones quienes habiten el planeta que hoy estamos modificando.

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